CUENTO LA VENTANA DE TULO

CUENTO LA VENTANA DE TULO

La autora de este cuento, Cristina, llegó a Srta. Goldman recomendada por una gran amiga en común, y la nuestra fue una conexión de las que ponen la piel de gallina. Cris es una pasada de persona, de esas que llamamos de 10, aunque nos quedaremos en el 9,5 porque a ella no le gustan los dieces aunque los merezca, dice que nada es perfecto.

Desde el principio, en Srta. Goldman sentíamos que conocíamos de toda la vida a Tulo y a Mapaf y su historia. Por su parte, a cada rato Cristina nos decía que parecía que estábamos en su cabeza, y que habíamos conseguido darle forma a todas las ideas que vagaban por su cabeza y no conseguía sacar a la luz.

Llegó con una idea de esas que brillan con luz propia: crear un cuento para menores con familiares en prisión, tanto para quienes residen en prisión con sus madres desde que nacen, como para quienes ya no están en edad de “vivir” en prisión.

Había un gran problema: estas personitas están desamparadas, no hay un seguimiento ni ningún tipo de programa que les ayude a comprender todo por lo que están pasando. ¿Soluciones? No existía ninguna, pero Cristina estaba dispuesta a crearla a través de su proyecto de final de Grado Superior: La Ventana de Tulo.

 

A través de la historia de Tulo y Mapaf se intenta ayudar a las personas menores de edad a comprender la situación que están atravesando y los sentimientos y emociones que están experimentando y que pueden llegar a dar mucho miedo si no entendemos.

 

 

Este cuento es oro puro, porque además de ayudar a corto plazo a mejorar la situación, busca sensibilizar a la sociedad y, además, prevenir problemas futuros, ya que la infancia es la etapa en la que se fraguan la mayoría de los problemas emocionales.

 

 

Con la entrada de un familiar en el sistema penitenciario, se generan una serie de emociones y sentimientos que, si no se gestionan bien y a tiempo, pueden ocasionar grandes problemas que les marquen de por vida.

Cristina puso está gran historia en nuestras manos y aunque estábamos un poco preocupadas por las ajustadas fechas de entrega, en Srta. Goldman le aseguramos que queríamos formar parte de este proyecto y que conseguiríamos cumplir con los plazos. Ella escribió el increíble cuento y en Srta. Goldman lo ilustramos con todo nuestro cariño.

Os enseñamos solo algunas páginas del cuento, ya que por diversas causas de momento no se puede publicar completo. Seguiremos informándoos de este bonito proyecto, os aseguramos que este cuento es tan solo la puntita del iceberg.

Y para terminar, queremos enseñaros la cita con la que cerró Cristina los agradecimientos del cuento: “Aunque nadie pueda retroceder y crear un nuevo comienzo, cualquiera puede empezar de nuevo y crear un bonito final.”

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